Cómo voy a Salvar la Amazonia?

 

605841¿Con el Código Penal? No! Eso es absurdo. Con el Código Penal no puedo resolver nada. ¿Qué resolvió el hombre en la historia con el Código Penal? Emergencias. Las brujas, los herejes, la tuberculosis, la sífilis, la droga ¿Resolvió alguna cosa? No resolvió nada, absolutamente nada. Algunas se resolvieron por sí mismas, el tiempo las disolvió. Otras fueron resueltas por otros medios, la tuberculosis por la citomicina, la sífilis por la penicilina, los herejes ya no son problema, la droga no la resolvió nadie. Pero el Código Penal, la ley penal, la Inquisición, no resolvió nada. Sí ejerció poder, pero para otros fines.
Y esto continúa así. ¿Creemos ahora que vamos a resolver el terrorismo internacional con la ley penal? Se va a usar el pretexto del terrorismo internacional para controlar más a las personas. No tienen problemas en hacer eso. Eso es lo que los asesores de imagen aconsejan. Lo que sea mejor para atraer votos, no lo que sea mejor para la seguridad o para evitar el terrorismo.”
(Conferencia dictada por el Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni en el XIII Congreso Latinoamericano, V Iberoamericano y Iº del Mercosur de Derecho Penal y Criminología. Guarujá, Brasil, 16 de septiembre de 2001)

(2) Santiago Mir Puig ha hecho público su rechazo a las ideas del Profesor de Bonn: “…las teorías de Jakobs tiene un eco limitado, por no decir escaso en Alemania, sobre todo entre los autores de peso. Por otro, creo en efecto que se trata de un ejemplo de escritura críptica y difícilmente comprensible. Creo que Jakobs se beneficia al mismo tiempo del prestigio que lo oscuro suele tener por el mero hecho de serlo y de un factor psicológico relevante, como es que esta clase de doctrinas esotéricas suelen atrapar a quien se adentra en ellas. Una vez que uno ha dado el gran paso de dominar la terminología creada ad hoc, es difícil sustraerse a la tentación de integrarse plenamente en la élite de los iniciados.” (RECPC 01-c1 (1999), Conversaciones de Santiago Mir Puig con Jesús Barquin Sanz)
Jesús María Silva Sánchez, discípulo de Mir, piensa: “…el boom Jakobs, el autor que todo el mundo tiene en mente y que ha constituido un verdadero factor de dinamización de la discusión. Todo el mundo te pregunta por él. Muchos a favor, otros a lo mejor en contra, pero interesados en sus planteamientos…” (RECPC 02-c2 (2000), Conversaciones de Jesús Silva con Jesús Baquin Sanz).

(3) El Maestro español Enrique Gimbernat Ordeig en una entrevista reciente manifestaba el mismo temor: “Yo realmente creo que la Ciencia tiene cada vez menos influencia sobre la legislación y que esto es un fenómeno generalizado. La última reforma penal ocurrida en Alemania se ha hecho al margen de los profesores de Derecho Penal, algo que antes no sucedía. Aquí las reformas también se hacen cada vez más al margen de los especialistas en Derecho Penal. Yo recuerdo que en el Proyecto que hicimos en el año 1978 y en el que participamos Rodríguez Mourullo como presidente de la ponencia, Díaz Palos, Conde Pumpido y yo, menos en el tema del aborto donde emití un voto particular, el Ministerio de Justicia asumió íntegramente como Proyecto de Ley todo lo que hicimos entonces…. Los legisladores son muy sensibles ante estas peticiones de los periódicos y de ciertos sectores de la población de más castigos, de más delitos y de penas más duras, pues ello indudablemente da votos. Los científicos tenemos que oponernos firmemente a estas corrientes y yo en la medida de mis posibilidades lo hago, pero soy consciente de que hemos dejado de tener influencia en la elaboración de las leyes.” (RECPC 03-c2 (2001), Conversaciones de Enrique Gimbernat Ordeig con Jesús Barquín Sanz y Miguel Olmedo Cardenete)

“El Estado se convierte en un espectáculo. Y la gente se siente insegura, siente que no tiene ningún tipo de seguiridad. Estamos peor que el hombre de las cavernas. Se dice que el hombre de las cavernas, frente a las cosas de la naturaleza estaba asustado, amenazado. Ahora estamos amenazados por los mercados, por las cosas extrañas, no sabemos de dónde viene el mal.
Entonces tenemos que brindar seguridad, no podemos esperar ni un segundo. ¿Cómo? Vamos a centrar la atención en aquellas amenazas más inmediatas. Aquel que está esperando en la esquina para robarme el dinero, aquel me va a golpear en la cabeza para robarme el reloj. Entonces estoy centrando la atención en la seguridad urbana. Aquella inseguridad inmediata es la inseguridad urbana. Se llega así al delirio de la inseguridad urbana. Con esto, los políticos van a hacer propaganda, demagogia retributiva, demagogia vindicativa. No van a resolver nada. Pero nos van a vender la imagen de que están resolviendo todo, especialmente de que están brindando seguridad. Y ¿cómo hacen eso? a través de leyes penales.
Volvimos al tiempo de las cavernas, el tiempo en el que el hombre primitivo dibujaba en las paredes la imagen del animal que quería cazar, y de esa manera pensaba que si tenía la imagen se acababa la amenaza, tenía al animal. Pero no tenía nada, sólo tenía la imagen. Un pensamiento mágico.
Ahora no dibujamos las paredes de las cavernas, ahora dibujamos los Boletines Oficiales. Ahora dibujamos tipos penales donde ponemos todo aquello que es negativo, todo aquello que es peligroso. Como eso está en el tipo penal, y el tipo penal está en el Boletín Oficial, entonces con eso nos basta. Creemos que eso modifica la realidad. La neutralización de todos los males. … Los políticos tienen los cinco minutos de televisión que necesitan. Quien no tiene cinco minutos de televisión en este momento salió del campo de la política. Cinco minutos de televisión para un político le puede representar muchos minutos de poder ¿cómo no va a hacer leyes penales? Cuando más absurda es la ley penal, más minutos de televisión tiene”.